Arrancó el torneo esperado para las jóvenes promesas y hubo gran
marco de público. En una noche soñada desde lo climático, el albirrojo, con un
campo de juego brillante, fue anfitrión del campeonato jamás organizado antes.
Con Unión y
FortÃn inaugurando la jornada, se dio inicio a la ilusión de unos cuantos
pibes. Desde ese momento, las polémicas arbitrales ya eran murmullo fuera del
campo de juego. El CAU fue superior al canario y se impuso por 3 a 2.
Minutos más
tarde vendrÃa la peor parte, cuando Filodramático y Granaderos disputaban el
segundo encuentro de la noche. El árbitro de la jornada, Jorge Prósperi, y sus
ayudantes, nunca entendieron el contexto del partido y del torneo. Una reunión
amistosa donde el objetivo principal era darles la oportunidad a los jugadores
juveniles de mostrarse y agarrar ritmo futbolÃstico.
Con decisiones
inentendibles e ilógicas, el malestar llegó no solo a los participantes sino
también al público, ya que la dinámica del cotejo se veÃa afectada en todo
momento. A falta de unos pocos minutos para que culmine el partido, de común
acuerdo entre los dirigentes del local y de Granaderos, pidieron al señor
Prósperi que diera el pitido final porque ya se tornaba peligroso para todos.
La diamela derrotó al rojinegro por 3 a 2.
Cabe destacar
la puesta a disposición de la gente de Filodrámatico que enseguida se hicieron
cargo del asunto y pidieron disculpas a todos. Fue una lástima que esta gran
iniciativa se viera afectada por el hecho ocurrido, pero es un asunto que ya se
está trabajando puertas para adentro y se solucionará para la próxima fecha.
Otro aspecto a valorar fue el gran gesto de los jugadores en saludarse y
terminar la noche amistosamente, acto que contagió el aplauso del público.